jueves, 20 de enero de 2011

Se inaugura la exposición “La mirada invisible” en la UIA Puebla -Demostrar que la fotografía va más allá de lo visible- Iván Ruíz

Jueves 20 de enero de 2011
G. Miguel Vélez Pérez

Presentada en la Universidad Iberoamericana Puebla, la muestra fotográfica “La mirada invisible” (Sight Unseen; por su título original en ingles) es una propuesta estética desde un colectivo internacional de fotógrafos profesionales con vista disminuida e incluso ceguera.

La exposición completa es del museo de arte contemporáneo de California (MOCA) reúne 109 piezas de 15 fotógrafos profesionales con problemas de visión. Entre ellos se encuentra Gerardo Nigenda, originario de Oaxaca, que era el fotógrafo invidente más importante de México.

“No es una exposición de discapacitados”
“La fotografía es un arte que constantemente está cuestionando sus posibilidades de construcción en términos estéticos”–Iván Ruíz-

Iván Ruíz, profesor de semiótica y catedrático en la Universidad autónoma de Puebla (UAP) comentó: -No es una exposición que sea una atracción de feria; es una exposición que tiene un tratamiento curatorial muy específico y es justamente, el deseo y la necesidad de imagen de los ciegos.-

Según Ruíz, los trabajos más excepcionales que se aprecian son de los fotógrafos Evgen Bavçar de Paris, Kurt Weston de California y el propio Gerardo Nigenda. De acuerdo con el catedrático, estos fotógrafos oscilan entre la fotografía construida, la fotografía documental y el autorretrato.

“Contribuir a la difusión de lo artístico, es para la Ibero, la voz cotidiana y compromiso permanente” –Abascal Andrade-

Así mismo, Jorge Arturo Abascal Andrade coordinador del área de difusión universitaria de la Universidad Iberoamericana Puebla, realizó el acto inaugural dirigiendo unas palabras citando a el Cardenal Martin -Sólo por medio de una disciplina de las sensaciones; un control sobre lo que se ve, se oye, se toca y se gusta, se hace posible educar la atención para ver las cosas en su sencillez y belleza y así desarrollar un sentido estético que ulteriormente encontrará su expresión en el arte.- Para Abascal, la fotografía es un proceso dialógico. Entre lo que se ve y los antecedentes culturales y sociales de aquel que mira.

Se espera que la exposición sea llevada alrededor de la república mexicana y que se haga un catálogo y un libro sobre Evgen Bavçar coeditado entre la UAP y el instituto de estudios críticos. La exposición se encontrará en la Biblioteca interactiva Pedro Arrupe, S. J. De la UIA Puebla Hasta el 5 de marzo del año en curso.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Corazón

Mi piel se eriza al contacto con la cama de tus labios.
Labios donde el sueño encuentro.
Labios floridos;
-De sus pistilos suenan notas de miel-

Yo me convierto en tu eco.
Tú eres sinfonía;
Yo soy las calles que repiten tu cuerpo.

Entonces, amor mío, eres noviembre nocturno.
-Te conviertes en anhelo tras cada callejón, esquina y morada-

En la adorable encrucijada te encuentro;
Desapareces al primer destello de luna amarga.

Y como una súplica al cielo repito:
-No me despiertes de este sueño dulce enamorada-

Después mi corazón y el tuyo; detenidos.
-Despierto con tu beso en la alborada-

De génesis: nuevo mundo

A veces las lágrimas caían solas a borbotones; tanta belleza no es en vano cuando los raudales brillan tan incisivos en los ridículos funerales.

Y luego -lujosos animales- bestias parecidas a cromáticos cuchillos. Miradas de espadas que cortan los instantes ocupados.

Ellas braman un candor innecesario; se divierten quebrando las continuas cadenas de hermosas sinfonías.

He encontrado la paz del santo bajo la lluvia de fuego al finalizar el mundo, adorables lágrimas de Apolo.

Aquí imagino los nuevos instantes para recuperar el sueño de los ojos condenados.

-¡Ya no destruyan los bosques donde las ninfas de luz suelen bañarse!-

-¿Cuál es el motivo de esta farsa tan grande?-

-No Hay corazón que tal animalidad demande-

-Guarden los cañones por bocas y vuelvan solos a desangrarse-

Vuelvo la cabeza y contemplo la dura ceniza de lo que antes había, y descubro que me he quedado solo ante un maravilloso campo verde y un solo clavel blanco